Cuando hacemos la compra, revisar la fecha de caducidad de los alimentos es un paso casi automático. Sin embargo, ¿Sabemos la caducidad de los cosméticos? La realidad es que muy pocas personas lo tienen en cuenta, pero prestar atención a este detalle es igual de vital para la salud de nuestra piel.
La gran pregunta: ¿Los cosméticos realmente caducan?
La respuesta es un rotundo sí.
A todas nos ha pasado alguna vez: rescatamos del fondo del cajón una crema que en su día nos iba genial pero que dejamos olvidada unos meses. Al volver a abrirla, notamos que tiene un color extraño, ya no huele igual de bien o su textura se ha separado. Esto es un claro indicativo de que su vida útil ha llegado a su fin.
El secreto está en el símbolo PAO
La razón por la que ocurre esto es muy sencilla. Si nos fijamos bien en los envases de nuestros cosméticos, encontraremos un pequeño símbolo en forma de tarro abierto con un número y una letra «M» en su interior (por ejemplo, 12M).
A esto se le conoce como PAO (Periodo después de la apertura). Este símbolo nos indica los meses exactos de vida útil que tiene el producto desde el momento en que lo abrimos por primera vez. Es decir, si hoy abres una crema con el símbolo de «12M», te durará en óptimas condiciones durante un año. Si por el contrario la mantienes precintada y sin abrir, esa cuenta atrás no empezará a correr.
El sentido común, tu mejor aliado en la caducidad de los cosméticos
Esta es la teoría, pero en la práctica, sabemos que la conservación de un producto depende de muchos factores (cambios de temperatura, exposición a la luz, higiene al usarlo…).
Aunque la fecha de caducidad indique que un producto todavía sirve, siempre es mejor ser precavidas y utilizar el sentido común. Si al abrir un labial, una base o una crema ves que tienen un olor rancio o la textura ha cambiado (por ejemplo, el aceite se ha separado del resto del producto), lo mejor es tirarlo a la basura y sustituirlo por uno nuevo. Es preferible gastarse unos euros más en reponerlo que arriesgarnos a sufrir reacciones alérgicas, granitos o infecciones en la piel o los ojos.
¡Cuidado especial con los protectores solares!
Hay que tener un cuidado extremo con los fotoprotectores. Por regla general, las cremas solares duran 1 año desde su apertura.
El principal peligro de estos productos es que, la mayoría de las veces, cuando están caducados no presentan ningún signo físico evidente: no huelen mal, ni cambian de color, ni su textura se estropea. Sin embargo, usarlos es un gran error. Al caducar, los filtros solares pierden su eficacia. Si te aplicas una crema vencida, creerás que estás protegida, pero en realidad dejarás tu piel totalmente expuesta. No solo terminarás quemándote, sino que aumentas gravemente el riesgo de sufrir envejecimiento prematuro y cáncer de piel.
Y vosotras, ¿os soléis fijar en la caducidad de los cosméticos o los usáis hasta que se terminan? ¡Os leo en los comentarios!