Hacemos un análisis sobre el sobreprecio de los productos destinados a mujeres y sus implicaciones económicas y sociales.
¿Qué es la tasa rosa?
La «tasa rosa» (o pink tax en inglés) no es un impuesto estatal u oficial. Es un recargo comercial o discriminación de precios basada en el género. Se refiere al fenómeno por el cual los productos orientados al público femenino tienen un precio considerablemente más elevado que sus versiones dirigidas a hombres.

Este sobreprecio se aplica habitualmente en artículos de higiene personal, cuidado diario, cosmética e incluso en juguetes y servicios. Aunque ambos productos cumplan exactamente la misma función y compartan los mismos ingredientes o materiales, la versión femenina suele comercializarse como un bien premium o diferenciado.
Ejemplos habituales en el mercado
Algunos de los casos más documentados de la tasa rosa incluyen:
• Cuchillas de afeitar y depilación: Las maquinillas para mujeres suelen costar entre un 10% y un 75% más que las versiones masculinas. Esto a pesar de ofrecer las mismas hojas y prestaciones técnicas.
• Productos de higiene personal: Desodorantes, geles de ducha, champús y cremas hidratantes con aromas o envases femeninos presentan frecuentemente un coste por mililitro superior.
• Juguetes e infancia: Artículos idénticos (como bicicletas, cascos o mochilas) sufren incrementos de precio si están decorados de rosa.
• Servicios: Servicios de peluquería, tintorería o lavandería suelen tarifar más alto el corte de pelo o el lavado de prendas femeninas, independientemente de la complejidad o longitud del cabello/prenda.
Diferencia con el «Impuesto Menstrual»
Es importante no confundir la tasa rosa con el «impuesto menstrual». El impuesto menstrual hace referencia al IVA o cargas impositivas aplicadas por los gobiernos a los productos de primera necesidad para la menstruación (compresas, tampones, copas menstruales). La tasa rosa, en cambio, es un margen comercial fijado libremente por las marcas y distribuidores.
El impacto económico y la brecha de género
La tasa rosa agrava la brecha económica de género. En términos macroeconómicos, las mujeres sufren la llamada «doble penalización»: por un lado, perciben salarios promedio más bajos (brecha salarial) y, por otro lado, se enfrentan a un coste de vida superior en productos cotidianos de consumo obligatorio.
Diversos estudios internacionales (como el realizado por el Departamento de Asuntos del Consumidor de Nueva York) han determinado que los productos orientados a mujeres cuestan, de media, un 7% más que los equivalentes para hombres, llegando al 13% en el caso del cuidado personal.
Comparativa de cuchillas de afeitar en supermercados (Mercadona, Carrefour y Lidl)
Para comprobar cómo se aplica la tasa rosa en la compra diaria, basta con analizar la diferencia de precio por unidad en las cuchillas:
• Mercadona (Deliplus): En la gama de desechables básicas de 3 hojas. La versión masculina (Deliplus 3 hojas) suele ofrecerse en packs de 10 unidades a unos 2,80 € (0,28 € la unidad). En cambio, la versión de depilación femenina (Deliplus Depilación 3 hojas) se vende en packs de 6 u 8 unidades por 2,75 € (entre 0,34 € y 0,45 € la unidad). Esto supone un sobrecoste de entre el 20% y el 60% por cuchilla.
• Carrefour (Carrefour Men vs. Carrefour Soft): En la línea de recargables de 5 y 6 hojas, los recambios masculinos promedian entre 1,25 € y 1,50 € por unidad. Por su parte, los recambios femeninos equivalentes con bandas de gel oscilan entre 1,75 € y 2,10 € por unidad. Se mantiene entre un 25% y un 40% más elevados en la sección de depilación femenina.
• Lidl (Cien Men vs. Cien Lady): En paquetes desechables de 3 hojas de marca propia, la gama masculina (Cien Men) comercializa el pack de 8 unidades a 2,39 € (0,30 € la unidad). Mientras que la gama femenina (Cien Lady) ofrece 6 unidades por el mismo precio de 2,39 € (0,40 € la unidad). El resultando un 33% más cara cada cuchilla.
¿A qué se debe esta diferencia de precio?
Las cadenas y fabricantes suelen justificar el incremento de precio alegando la inclusión de cabezales basculantes más anchos o bandas con geles hidratantes integrados. Sin embargo, en modelos desechables básicos la tecnología de corte y la cantidad de acero son idénticas. Sin embargo, coste final por unidad continúa siendo superior en las líneas orientadas a mujeres.